Transform Race pone a cuatro corredores en una torre gigante y te hace subirla. No conduces mucho. Lo que haces es elegir una forma en cada puerta, y esa elección es toda la carrera.
Las cuatro formas
- Coche. Lo más rápido del juego sobre asfalto llano. Inútil en una pared.
- Lagarto. Trepa. Lento en llano, pero es la única forma que sube una pared vertical a alguna velocidad.
- Delfín. Para los tramos de agua. En el agua todo lo demás es lento y penoso.
- Correr. Tus propios pies. Nunca lo más rápido, nunca lo peor. Funciona en cualquier sitio.
Esta última importa más de lo que parece. Si de verdad no sabes qué viene, correr es la elección segura. Pierdes un poco frente al que acertó. Pierdes mucho si te equivocas.
Mira adelante, no a la puerta
La cámara va alta y mira bastante arriba en el recorrido. Es a propósito. Cuando tienes el cartel de una puerta delante, el terreno al que se aplica ya se ve por encima de ella.
Así que no mires la puerta. Mira más allá. Ladrillo llano significa coche. Una pared que sube significa lagarto. Azul significa delfín. Y luego coge el lado que encaje.
Equivocarse no es el fin del mundo
Una forma equivocada no acaba con tu carrera. Te frena hasta la siguiente puerta, que suele estar a unos segundos. Así que una mala elección te cuesta un puesto, no la carrera.
Lo que sí la pierde son dos malas seguidas, porque el grupo se te escapa mientras sigues arrastrándote. Si fallas una, coge la forma segura en la siguiente y vuelve a meterte.
Jugar con tus amigos
Transform Race tiene salas. Un jugador crea una sala y recibe un código de cuatro caracteres. Cualquiera a quien se lo mandes lo escribe y entra. Sin cuenta, sin descarga, sin instalar nada.
En una sala caben cuatro corredores. Si solo aparecéis dos, los otros dos asientos se llenan con jugadores del ordenador, así que sigue siendo una carrera a cuatro.





